La situación inicial
El propietario necesitaba tres cámaras interiores en un taller construido en los años sesenta, con muros de adobe revocados que nadie había identificado como tales. Una empresa anterior había dejado dos soportes flojos porque usó taquetes de plástico en el adobe.
Cómo se resolvió
Se realizó primero la consulta de sustrato para confirmar el material y definir el anclaje adecuado para adobe, que en este caso fue un anclaje químico. La instalación en taller se ejecutó en una jornada con carcasas de mayor protección y canalización metálica en la zona de trabajo.
Resultado a los tres meses
Los tres soportes en posición original, sin movimiento. El propietario consulta grabaciones desde el teléfono para verificar la entrada al taller fuera de horario. No ha tenido que llamar por ninguna incidencia.